lunes, 30 de enero de 2017

Lecturas de hoy Lunes de la 4ª semana del Tiempo Ordinario


Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (11,32-40):

¿Para qué seguir? No me da tiempo de referir la historia de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas; éstos, por medio de la fe, subyugaron reinos, practicaron la justicia, obtuvieron promesas, amordazaron fauces de leones, apagaron hogueras voraces, esquivaron el filo de la espada, se curaron de enfermedades, fueron valientes en la guerra, derrotaron ejércitos extranjeros; hubo mujeres que recobraron resucitados a sus difuntos. Pero otros fueron tundidos a golpes y rehusaron el rescate, para obtener una resurrección mejor; otros pasaron por la prueba de la flagelación ignominiosa, de las cadenas y la cárcel; los apedrearon, los serraron, murieron a espada, rodaron por el mundo vestidos con pieles de oveja y de cabra, faltos de todo, oprimidos, maltratados; el mundo no era digno de ellos: vagabundos por desiertos y montañas, por grutas y cavernas de la tierra. Y todos éstos, aun acreditados por su fe, no consiguieron lo prometido; Dios tenía preparado algo mejor para nosotros, para que no llegaran sin nosotros a la perfección.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 30,20.21.22.23.24

R/.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en en Señor


Qué bondad tan grande,
Señor, reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R/.

En el asilo de tu presencia
los escondes de las conjuras humanas;
los ocultas en tu tabernáculo,
frente a las lenguas pendencieras. R/.

Bendito el Señor, que ha hecho por mí
prodigios de misericordia en la ciudad amurallada. R/.

Yo decía en mí ansiedad:
«Me has arrojado de tu vista»;
pero tú escuchaste mi voz suplicante
cuando yo te gritaba. R/.

Amad al Señor, fieles suyos;
el Señor guarda a sus leales,
y a los soberbios les paga con creces. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (5,1-20):

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago, en la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras.
Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello: «¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes.»
Porque Jesús le estaba diciendo: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.»
Jesús le preguntó: «¿Cómo te llamas?»
Él respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos.»
Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: «Déjanos ir y meternos en los cerdos.»
Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el lago. Los porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en los cortijos. Y la gente fue a ver qué había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Se quedaron espantados. Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. Ellos le rogaban que se marchase de su país. Mientras se embarcaba, el endemoniado le pidió que lo admitiese en su compañía. Pero no se lo permitió, sino que le dijo: «Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia.»
El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

Palabra del Señor



"Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles, y concedes a los que a ti se acogen a la vista de todos." (Salmo 30)... Dios grande y poderoso que cada día asistes nuestra vida con la gracia de tu Espíritu Santo ven Señor.

Danos un Fe firme capaz de continuar pese a las circunstancias difíciles y adversidades que pudiéramos estar viviendo. Una Fe capaz de alcanzar tus promesas, capaz de encontrar sanación y liberación en el matrimonio, en la enfermedad y ánimo en las luchas. Una Fe que sea fuerte durante la batalla y confiada y orando para sostenernos de tus manos siempre. 

Padre, Que no desfallezcamos en mi espera, para que la plenitud de tu voluntad se cumpla en nuestra vida. Que no pierda la valentía para saberme en cada lucha junto a Ti, sabernos cobijado por tu misericordia y sostenido por tus manos. 

Escucha nuestra oración y voz suplicante Padre, pues necesito cada día más de Ti. Ser libre de muchas realidades que pesan en nuestro caminar, nuestra historia, debilidades, dificultades, ataduras y frustraciones que nublan mi entendimiento y quieren hacerme retroceder pero cada día nos sigues dando pruebas de que valió la pena esperar y seguirte porque todo ha sido   siempre para tu gloria.

Pero hoy Señor, nos sigues llamado para sanar nuestro corazón y nuestra vida, para seguir alabándote y bendecirte, para que en todo momento tu nombre esté en nuestra boca, glorificándote y clamando tu bondad que has hecho, por nosotros, prodigios de misericordia. Amén.

Atrévete en anunciar a todos las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo. Feliz semana para todos, seguimos confiando actuando y orando.

Rosy y Alejandro
Pastoral Creciendo en el AMOR


domingo, 29 de enero de 2017

Lecturas de hoy Domingo 4º del Tiempo Ordinario - Ciclo A




Primera lectura

Lectura de la profecía de Sofonías (2,3;3,12-13):

BUSCAD al Señor los humildes de la tierra,
los que practican su derecho,
buscad la justicia, buscad la humildad,
quizá podáis resguardaros
el día de la ira del Señor.
Dejaré en ti un resto,
un pueblo humilde y pobre
que buscará refugio en el nombre del Señor.
El resto de Israel no hará más el mal,
no mentirá ni habrá engaño en su boca.
Pastarán y descansarán,
y no habrá quien los inquiete.


Palabra de Dios


Salmo

Sal 145,7.8-9a.9bc-10


R/. Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos


El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sion, de edad en edad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,26-31):

FIJAOS en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos
aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Evangelio según san Mateo (5,1-12a), del domingo, 29 de enero de 2017

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12a):


EN aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

Palabra del Señor


"Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría." (Sab 7, 7-10. 15-16.) Bendito seas mi Señor que das la luz de tu gracia a nuestro entendimiento. Danos de tu sabiduría para las situaciones que temo enfrentar, la luz de tu verdad para actuar en tu voluntad.

Danos de tu sabiduría para vencer el temor a equivocarnos, pues me abandono a tus manos para que seas tú, Padre, quien guíe nuestros  caminos.

Que nuestra sabiduría humana nos conduzca a encontrarte presente en nuestras realidades y no fantasías. Entender mi corazón, ver tus propósitos en nuestra vida, escuchar tu voz que nos llama a tu corazón misericordioso. Que comprendamos que muchas salidas a nuestras situaciones están en Ti. Las fuerzas para estar en pie, el Ánimo para perseverar y la humildad para levantarnos siempre.

Ayúdanos  a caminar este sendero puesta mi confianza en Ti. Ser fiel en mis convicciones y al mismo tiempo a amar a los que no han comprendido mi actuar. Aleja de mí la tristeza, irá, desilusión, desánimo y acércame a Ti.  Queremos tomar tu mano y sentir que iluminas nuestro camino, pues sé que nos ayudas a seguir adelante, con la seguridad de que al final todas las cosas redundarán para nuestro bien y para Tu gloria. Amén.

Una fe profunda es poder decir: Quise más la sabiduría que la salud y la belleza. Gracias  señor porque  sigo confiando actuando y orando

Rosy y Alejandro
Pastoral Creciendo en el AMOR


sábado, 28 de enero de 2017

Lecturas de hoy Sábado de la 3ª semana del Tiempo Ordinario


Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (11,1-2.8-19):

HERMANOS:
La fe es fundamento de lo que se espera, y garantía de lo que no se ve.
Por ella son recordados los antiguos.
Por la fe obedeció Abrahán a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber adónde iba.
Por fe vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas, y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa, mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Por la fe también Sara, siendo estéril, obtuvo “vigor para concebir” cuando ya le había pasado la edad, porque consideró fiel al que se lo prometía.
Y así, de un hombre, marcado ya por la muerte, nacieron hijos numerosos, como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.
Con fe murieron todos estos, sin haber recibido las promesas, sino viéndolas y saludándolas de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.
Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues si añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.
Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.
Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía preparada una ciudad.
Por la fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac: ofreció a su hijo único, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: «Isaac continuará tu descendencia».
Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para resucitar de entre los muertos, de donde en cierto sentido recobró a Isaac.

Palabra de Dios

Salmo

Lc 1,69-70.71-72.73-75

R/.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado a su pueblo


V/. Suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. R/.

V/. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza. R/.

V/. Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán,
para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano
de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,35-41):

AQUEL día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar:
«¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:
«¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».
Palabra del Señor

 


"Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría." (Sab 7, 7-10. 15-16.) Bendito seas mi Señor que das la luz de tu gracia a nuestro entendimiento. Danos de tu sabiduría para las situaciones que temo enfrentar, la luz de tu verdad para actuar en tu voluntad.

Danos de tu sabiduría para vencer el temor a equivocarnos, pues me abandono a tus manos para que seas tú, Padre, quien guíe nuestros  caminos.

Que nuestra sabiduría humana nos conduzca a encontrarte presente en nuestras realidades y no fantasías. Entender mi corazón, ver tus propósitos en nuestra vida, escuchar tu voz que nos llama a tu corazón misericordioso. Que comprendamos que muchas salidas a nuestras situaciones están en Ti. Las fuerzas para estar en pie, el Ánimo para perseverar y la humildad para levantarnos siempre.

Ayúdanos  a caminar este sendero puesta mi confianza en Ti. Ser fiel en mis convicciones y al mismo tiempo a amar a los que no han comprendido mi actuar. Aleja de mí la tristeza, irá, desilusión, desánimo y acércame a Ti.  Queremos tomar tu mano y sentir que iluminas nuestro camino, pues sé que nos ayudas a seguir adelante, con la seguridad de que al final todas las cosas redundarán para nuestro bien y para Tu gloria. Amén.

Una fe profunda es poder decir: Quise más la sabiduría que la salud y la belleza. Gracias  señor porque  sigo confiando actuando y orando

Rosy y Alejandro
Pastoral Creciendo en el AMOR




                                                                                                               

viernes, 27 de enero de 2017

Lecturas de hoy Viernes de la 3ª semana del Tiempo Ordinario



Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (10,32-39):

HERMANOS:
Recordad aquellos días primeros, en los que, recién iluminados, soportasteis múltiples combates y sufrimientos: unos, expuestos públicamente a oprobios y malos tratos; otros, solidarios de los que eran tratados así. Compartisteis el sufrimiento de los encarcelados, aceptasteis con alegría que os confiscaran los bienes, sabiendo que teníais bienes mejores y permanentes.
No renunciéis, pues, a vuestra valentía, que tendrá una gran recompensa.
Os hace falta paciencia para cumplir la voluntad de Dios y alcanzar la promesa.
«Un poquito de tiempo todavía
y el que viene llegará sin retraso;
mi justo vivirá por la fe,
pero si se arredra le retiraré mi favor».
Pero nosotros no somos gente que se arredra para su perdición, sino hombres de fe para salvar el alma.

Palabra de Dios


Salmo

Sal 36,3-4.5-6.23-24.39-40

R/.
El Señor es quien salva a los justos

V/. Confía en el Señor y haz el bien:
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

V/. Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. R/.

V/. El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos;
si tropieza, no caerá,
porque el Señor lo tiene de la mano. R/.

V/. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados
y los salva porque se acogen a él. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,26-34):

EN aquel tiempo, Jesús decía al gentío:
«El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también:
«¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Palabra del Señor


"No renunciéis, pues, a vuestra valentía que tendrá una gran recompensa. Os hace falta constancia para cumplir la voluntad de Dios (Heb 10, 32-39.) Bendito seas Padre, que atraes mi ser a tu presencia cada día. Con ternura corriges nuestro andar y tu misericordia se desborda animando nuestro corazón para continuar sin desfallecer.

Danos la gracia de librar toda atadura en nuestra vida que muchas veces hacen peso en nuestro caminar hacia Ti. Que no tengamos miedo en abrir nuestra voluntad para que seas tú quien mores y dirijas nuestros  pasos hasta tu amor.

Padre, llénanos de Espíritu de valentía y haz posible en nuestra  vida que podamos  sanar todo aquello que no nos deja vivir en la libertad, que tu deseas para nosotros, sananos del temor a actuar en Ti. Que las heridas de nuestra historia no dirijan nuestra  Fe ni la duda mueva mis acciones. Porque tú siempre nos  asistes y consuelas.

Padre de misericordia gracias porque poseemos Un día más para conocerte mejor, un día más para amarte más y buscarte con un corazón sincero. Un nuevo día lleno de la oportunidad de comenzar de nuevo. Amén.

El fruto de las pruebas no es Hacer tu vida débil sino por el contrario sea más fuerte, seguimos confiando actuando y orando feliz fin de semana para todos

Rosy y Alejandro
PASTORAL CRECIENDO EN EL AMOR






jueves, 26 de enero de 2017

Lecturas de hoy Santos Timoteo y Tito





Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,1-8):

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido; te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día. Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría, refrescando la memoria de tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y que estoy seguro que tienes también tú. Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.


Palabra de Dios


Salmo

Sal 95,1-2a.2b-3.7-8a.10


R/. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones


Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey, 
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.» R/.


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,1-9):
Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.
Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.
No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.
En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."
Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.
Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.
En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;
curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."

          



"Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría, refrescando la memoria de tu fe sincera" (2 Tm 1, 1-8.)... Señor me postro ante ti para alabarte y rendirte todo lo que doy. 

Has sido nuestra fuerza en la debilidad y actúas con misericordia cuando busco tu presencia. Derramas en nuestro corazón tu bendición y en las pruebas siempre nos sostienes en tus manos. 

Te damos gracias porque siempre te haces uno con mis situaciones y nunca nos abandona cuando las angustias invaden nuestra alma. Siento cercana tu compañía en medio de la soledad y siempre llenas mis manos vacías en la necesidad. 


Gracias Señor porque permaneces a nuestro lado, aún en momentos que nos distanciamos de tu amor. Tú, Nos sigues impulsando con la fuerza de tu Espíritu a continuar y seguir en pie en cada batalla. Ne invitas, desde tu mirada, a encontrar sentido a nuestros cansancios, al precio de mis luchas.

Te entregamos todo lo que somos y cuánto realizó con el obrar de mis manos, para que mi actuar hable de tu amor y no del mío. Amén.


En las luchas jamás sientas que tu Fe se hace poca. Recuerda tu fe te hace valeroso para continuar. Y seguir confiando actuando y orando. Feliz jueves sacerdotal

Rosy y Alejandro

Pastoral creciendo en el AMOR


miércoles, 25 de enero de 2017

Lecturas de hoy Conversión de San Pablo

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (22,3-16):

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: «Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran. 

Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" Yo pregunté: "¿Quién eres, Señor?" Me respondió: "Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues." Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: "¿Qué debo hacer, Señor?" El Señor me respondió: "Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer." Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco. 

Un cierto Ananías, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo: "Saulo, hermano, recobra la vista." Inmediatamente recobré la vista y lo vi. Él me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados."»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 116,1.2

R/. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,15-18):

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

Palabra del Señor




            “Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: “¿Qué debo hacer, Señor?" (Hch 22,3-16)... Seas alabado por siempre Padre, porque irradias con tu luz todo mi ser. Porque mi vida encuentra sentido en tu palabra para entregarme completamente a tu voluntad y no a donde dice el mundo.

Gracias Señor porque a pesar de nuestra distancia escuchas nuestra oración, guías el curso de nuestros pasos e intervienes en nuestra historia hablándome al corazón. Hablándome en las realidades que vivimos. Hablándome en la pruebas y en la tribulación. 

Tú, sales a nuestro encuentro siempre para que experimente tu presencia, por eso, nada temo en este día. Derrama tu Espíritu Santo y hazme valiente en la Fe. Que no tema confiar en tus promesas de vida eterna. Limpia mi corazón de toda duda y mi mente de toda confusión o error. Dame la Fe para seguir creciendo que el Poder de tu brazo unge nuestra vida para enfrentarla desde tus fuerzas siempre. Amén.


Nunca pierdas la fuerza de confiar aunque pensemos que no encontramos la salida. Tu sigue confiando actuando y orando, feliz miércoles para todos

Rosy y Alejandro
Pastoral creciendo en el amor







martes, 24 de enero de 2017

Lecturas de hoy Martes de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (10,1-10):

La Ley, que presenta sólo una sombra de los bienes definitivos y no la imagen auténtica de la realidad, siempre, con los mismos sacrificios, año tras año, no puede nunca hacer perfectos a los que se acercan a ofrecerlos. Si no fuera así, habrían dejado de ofrecerse, porque los ministros del culto, purificados una vez, no tendrían ya ningún pecado sobre su conciencia. Pero en estos mismos sacrificios se recuerdan los pecados año tras año. Porque es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite las pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: «Tú no quiere sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad."» Primero dice: No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias, que se ofrecen según la ley. Después añade: Aquí estoy yo para hacer tu voluntad. Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación de cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Palabra de Dios

Salmo


Sal 39,2.4ab.7-8a.10.11

R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Yo esperaba con ansia al Señor;
Él se inclinó y escuchó mi grito;
me puso en la boca un cántico nuevo,
un himno a nuestro Dios. R/.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: Aquí estoy. R/.

He proclamado tu salvación 
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R/.

No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia 
y tu lealtad ante la gran asamblea. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,31-35):

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo: «Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.»
Les contestó: «¿Quienes son mi madre y mis hermanos?»
Y, paseando la mirada por el corro, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.»

Palabra del Señor



““Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Marcos 3, 31-35)... Señor y Dios del cielo cada día colocas en nuestros labios tu alabanza, haciendo posible tu gracia, La derramas en nuestro corazón para comprender que nos une una fuerza que procede del Espíritu Santo. 


La Gloria sólo es tuya, en nuestro caminar porque das sentido a nuestro vivir y  das propósito a cada una de nuestras realidades aunque a veces no las queremos ver. Te alabamos Porque nos  sostienes inspirando compañía en los corazones de muchos hermanos. Nos asistes con tu providencia al colocar en nuestros caminos manos llenas de tu bendición, hermanos Con corazones plenos de tu misericordia. 



Gracias Señor porque al saber que somos tus hijo queremos  amarte cada día más y seguir con fidelidad tus caminos, pero necesitamos de ti, de tus palabras de tu vida en mi corazón. Tenemos necesidad de Ti Padre, aunque nuestras acciones no te hayan buscado. Danos tu sabiduría para actuar en tu voluntad y seamos conducidos por tu amor en todo momento. Amén.


En el camino habrá manos y palabras de hermanos en la Fe donde sostenernos. Seguimos confiando y orando, feliz martes de bendiciones para todos

Rossy y Alejandro

Pastoral Creciendo en el Amor