jueves, 16 de julio de 2026

Evangelio del 12 de Julio 2026



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías
Isaías 55, 10-11

Esto dice el Señor:
"Como bajan del cielo la lluvia y la nieve
y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer,
así será la palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí sin resultado,
sino que hará mi voluntad
y cumplirá su misión".

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Romanos 8, 18-23

Hermanos: Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.

La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma, va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mateo 13, 1-23

Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:

"Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga."

Después se le acercaron sus discípulos y le preguntaron: "¿Por qué les hablas en parábolas?" Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.

En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.

Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.

Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del sembrador.

A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta''.




🌹🌹🌹LLUVIA DE ROSAS🌹🌹🌹 

Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo

NOS HA DADO A JESÚS

“A propósito de la Virgen Santísima (…) a veces me sorprendo diciéndole:”Querida Virgen Santísima, me parece que yo soy más dichosa que tu, porque yo te tengo a ti por Madre, mientras que tu no tienes una Virgen Santísima a quien amar…Es cierto que tu eres la Madre de Jesús, pero ese Jesús nos lo has dado por entero a nosotros.”Santa Teresita del Niño Jesús (carta nº137 a Celina 19 de Octubre de 1892,1vº)

María es la Madre que nos ha dado a Su Hijo, Jesús, por entero. ¡Qué felicidad tan grande tener en el Cielo una Madre que nos ama tanto… y a quien poder amar tanto!

Teresita te invita hoy, en tu oración, a una profunda acción de gracias a Jesús por María, por haber querido entregarnos a Su Madre, para que fuese Madre Nuestra…y  también da gracias a María… por Jesús!

🌹🌹🌹TODO ES GRACIA 🌹🌹🌹

Comunidad "Santa Teresa de Jesús" de carmelitas descalzos seglares de Madrid- Plaza de España


*CARGUEN CON MI YUGO*
Es la ley de Cristo , llevadera y liviana que, genera *alegría y confianza* de parte de los humildes y sencillos de corazón.-
-Jesus *reprueba* una religiosidad superficial y una mirada de apariencias incapaces de *transmitir* consuelo de salvación.-
-Y ese yugo de cuál habla es el evangelio.-
‼️ *Mateo 11,28-30* ‼️🆎
"Hoy 16/07/26 celebramos a la Virgen del Carmen"
La mirada ante el cansancio 

Hay un cansancio que no nace de hacer el mal, sino de hacer el bien durante mucho tiempo. Es el cansancio de quienes no dejan de servir, de trabajar, de amar y de entregarse. 

A veces los resultados no son los esperados y las redes parecen vacías. No pierdo la fe, pero sí puedo disminuir el entusiasmo. 

Precisamente en esos momentos, Jesús se hace presente. Él sabe mirar más allá de las apariencias. 

Donde otros solo ven unas redes vacías, él descubre un corazón fiel que necesita volver a confiar. Su mirada no condena el cansancio; lo abraza, lo fortalece y lo transforma en una nueva oportunidad para experimentar el poder de Dios.

También yo experimento ese cansancio. Hay momentos en que sigo sirviendo con alegría, pero siento el peso de los años, de la rutina y de los esfuerzos repetidos. 

Entonces el Evangelio me lleva a contemplar a Pedro. “La gente se agolpaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios” (Lc 5,1). 

En medio de la multitud, Jesús “vio dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían bajado de ellas y lavaban las redes” (Lc 5,2). 

Todos miraban a Jesús, pero Jesús miraba a Pedro. Mientras los demás veían unas redes vacías, él veía el corazón de un hombre bueno que había trabajado toda la noche.

“Subió a la barca de Simón” (Lc 5,3). Ese gesto toca profundamente mi vida. Jesús no permanece en la orilla observando mi cansancio; entra en mi barca, se hace cercano y comparte mi realidad. 

Su mirada serena me recuerda que nunca estoy solo, aunque los frutos no sean inmediatos.

Después de enseñar, Jesús le dice: “Rema mar adentro y echen las redes para pescar” (Lc 5,4). Pedro responde con sinceridad: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada” (Lc 5,5). 

En esas palabras también escucho mi propia voz cuando las cosas no salen como esperaba. Sin embargo, Pedro no se queda en el cansancio. Mirando a Jesús añade: “Pero, porque tú lo dices, echaré las redes” (Lc 5,5). La mirada del Señor despierta una confianza que el cansancio había debilitado.

Entonces sucede el milagro: “Pescaron tal cantidad de peces que las redes casi se rompían” (Lc 5,6). Comprendo que la pesca abundante comenzó mucho antes de llenarse las redes; comenzó cuando Pedro decidió confiar en la palabra y en la mirada de Jesús. 

El Señor no cambia primero las circunstancias; cambia primero el corazón.

Ante aquella abundancia, Pedro cae de rodillas y exclama: “Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador” (Lc 5,8). Pero Jesús no fija sus ojos en su fragilidad. 

Con infinita ternura le dice: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lc 5,10). Esa mirada levanta, fortalece y devuelve la alegría de la misión.

Hoy quiero dejarme mirar por Jesús, que conoce mis redes, mis esfuerzos silenciosos y mi deseo sincero de servir. Cuando el cansancio quiera apagar mi esperanza, quiero escuchar de nuevo: “Rema mar adentro” (Lc 5,4). 

No pondré mi confianza en los resultados, sino en Aquel que va conmigo en la barca. Bajo su mirada siempre vale la pena volver a echar las redes, porque quien confía en el Señor nunca trabaja en vano.

Dios les bendiga

P. Óscar🙏🏼

lunes, 29 de junio de 2026

Evangelio y Lecturas del XIII Domingo del Tiempo Ordinario

 


Primera Lectura

Lectura del segundo libro de los Reyes (4,8-11.14-16a):

Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a su casa.
Ella dijo a su marido: «Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga a visitarnos, se quedará aquí.»
Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó.
Dijo a su criado Guejazi: «¿Qué podríamos hacer por ella?»
Guejazi comentó: «Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.»
Eliseo dijo: «Llámala.»
La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: «El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,2-3.16-17.18-19

R/. Cantaré eternamente
las misericordias del Señor

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
camina, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel nuestro rey. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6,3-4.8-11):

Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,37-42):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»

Palabra del Señor



🌹🌹🌹LLUVIA DE ROSAS🌹🌹🌹 

ACOGER SU GRACIA

“Ya lo dijo Jesús:”Al que tiene se le dará, y tendrá de sobra”. Por una gracia acogida con fidelidad, me otorgaba cantidad de gracias nuevas…”(Manuscrito A 48vº)

Cuando abrimos el corazón a Jesús, aunque sea tan sólo una pequeña “rendija”, El entra y derrama sus gracias. Y si esas gracias son acogidas, nos “ensanchan” el corazón para recibir nuevos regalos, y así va creciendo la vida de Jesús en nosotros.

Hoy Teresita nos invita a, en este día a abrir mucho los ojos del corazón para “ver” como Jesús nos regala Su Amor en las cosas que nos vayan sucediendo, en las personas que se nos acerquen…y acoger con agradecimiento y fidelidad esos pequeños regalos, para que El sea cada vez más, el Dueño de nuestro corazón.

🌹🌹🌹TODO ES GRACIA 🌹🌹🌹

Comunidad "Santa Teresa de Jesús" de carmelitas descalzos seglares de Madrid- Plaza de España



viernes, 22 de mayo de 2026

Evangelio y Lecturas de La Ascensión del Señor



Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (1,1-11):

EN mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseno desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».
Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo:
«Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».
Les dijo:
«No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 46,2-3.6-7.8-9

R/. Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad;
tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,17-23):

HERMANOS:
El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.

Palabra de Dios
Evangelio

Conclusión del santo evangelio según san Mateo (28,16-20):

EN aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Palabra del Señor




Cada dia elegimos agradecer, desde el alma. No porque todo sea perfecto, ni porque la vida esté completamente en orden, sino Hoy elegimos agradecer, desde el alma. No porque todo sea perfecto, ni porque la vida esté completamente en orden, sino porque seguimos aquí. Porque respiramos, porque nuestros corazones laten, porque nuestros sentidos aún nos permiten conectar con lo simple, con lo real, con lo que nos nutre. Agradecemos la vida que nos habita, la salud que nos sostiene, los vínculos que nos acompañan, el alimento de cada día, el sol que entra por la ventana, y la posibilidad de comenzar de nuevo, una y otra vez. seguimos confiando actuando y orando  que volvamos a vernos.  De los niños del mundo siempre amigos
🤚🌎🫶💡💙🙏🏼🔥🎸🇻🇪


🌹🌹🌹PIOGGIA DI ROSE 🌹🌹🌹


SOLENNITÀ DELL’ASCENSIONE DEL SIGNORE

LA LUCE DI GESÙ

«Possiamo dire con sincerità, senza vanagloria, di aver ricevuto grazie e luce davvero speciali. Viviamo nella verità, vediamo le cose nella loro vera luce.» Santa Teresina di Lisieux (Ultime conversazioni, “Quaderno giallo”, 9.5.1)

Gesù ha riempito la tua anima di luce e grazia… e desidera continuare a riempire la tua vita di luce e benedizioni.

Teresina ti invita oggi a riempire il tuo cuore di gratitudine per tanta luce nella tua vita… lascia che Egli illumini ogni angolo della tua vita, tutto ciò che ti accade, ogni problema… non lasciare nulla fuori dalla Sua Luce e dalla Sua Verità…

🌹🌹🌹TUTTO È GRAZIA 🌹🌹🌹

Comunità “Santa Teresa di Gesù”carmelitani scalzi laici di Madrid–Piazza di Spagna.