miércoles, 7 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Miércoles de la 2ª semana de Adviento



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (40,25-31):

«¿CON quién podréis compararme, quién es semejante a mi?», dice el Santo. Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿quién creó esto? Es él, que despliega su ejército al completo y a cada uno convoca por su nombre.
Ante su grandioso poder, y su robusta fuerza, ninguno falta a su llamada. ¿Por qué andas diciendo, Jacob, y por qué murmuras, Israel: «Al Señor no le importa mi destino, mi Dios pasa por alto mis derechos»? ¿Acaso no lo sabes, es que no lo has oído? El Señor es un Dios eterno que ha creado los confines de la tierra.

No se cansa, no se fatiga, es insondable su inteligencia. Fortalece a quien está cansado, acrecienta el vigor del exhausto. Se cansan los muchachos, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren y no se fatigan, caminan y no se cansan.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 102,1-2.3-4.8.10

R/. Bendice, alma mía, al Señor

V/. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

V/. Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. R/.

V/. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30):

EN aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo:
«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor





"El asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye" (Jn 10, 11-16.)... Seas bendecido Padre, porque vas al frente de tu pueblo. Gracias porque Nos has dado la oportunidad de la vida y nos llenas de tus fuerzas. Nos defiendes ante el peligro, sales a nuestro encuentro en la necesidad y luchas junto a nosotros en las batallas. 

Gracias porque te presentas misericordioso ante nuestra dificultades y nunca nos abandonas en medio de la angustia. Defiendes nuestra vida cada día cuando el temor invade nuestra alma y nos colocas en  tus hombros para hacer más fácil nuestro camino. 

Gracias Señor porque permaneces junto a nosotros, a pesar de nuestras actitudes o de nuestros pocos sacrificios pero sabes bien que todo lo que nos inspiras es para tu gloria. Y nos  llenas de aliento para batallar sin temor y defender lo que has colocado en nuestras manos. 

Si tú estás presente Padre, la dificultad nunca será mayor que el amor con el que sostienes nuestra vida. No permitas que sólo pensemos en el bien personal sino que también podamos y que ellos puedan  mirar la realidad de cuantos rodean su vida y estar siempre atentos y atraerlos hasta Ti. Amén.


No temas ser valiente ante lo que debes defender: Tu Fe, tu casa, tu familia, tu dignidad. Seguimos confiando y orando y actuando, feliz miércoles para todoss
Rossy y Alejandro
Pastoral creciendo en el AMOR


 


martes, 6 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Martes de la 2ª semana de Adviento



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (40,1-11):

«CONSOLAD, consolad a mi pueblo
—dice vuestro Dios—; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle,que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados». Una voz grita: «En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y verán todos juntos —ha hablado la boca del Señor—». 

Dice una voz: «Grita». Respondo: «¿Qué debo gritar?». «Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos; sí, la hierba es el pueblo; se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece por siempre». Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: «Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder y con su brazo manda. Mirad, viene con él su salario y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, reúne con su brazo los corderos y los lleva sobre el pecho; cuida él mismo a las ovejas que crían».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 95,1-2.3.10ac.11-12.13-14

R/. Aquí está nuestro Dios, que llega con poder.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R/.

V/. Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

V/. Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R/.

V/. Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,12-14):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños».

Palabra del Señor



"si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se le perdieron." (18,12-14)... Alabado seas Padre porque tu misericordia no tiene límites. Tu amor es tan grande para nosotros que no te detiene las caídas ni mucho menos nuestros pecados.

Tu bondad se muestra en nuestra necesidad. Das tus manos para sostenernos de ellas, nos haces conocer tu voz, nos hablas al corazón. Sales presuroso al pálpito de nuestro clamor y en al aprieto tú me das holgura.
Buscas incansablemente nuestro corazón, buscas hacer crecer en la Fe. En la distancia nos cargas en tus hombros y en el extravío tu mirada alegra todo lo que somos. Haz Señor que podamos conocerte más cada día, para que nuestro vivir hable más de tu presencia y de todo lo maravilloso que haces por nosotros.

Estamos convencido Padre que en los momentos difíciles tus manos nos sostienen, sanan nuestras heridas, se hacen consuelo y caricia ante el dolor. Que nunca se aparte la alegría de tu rostro por encontrarnos, ni se agote tu amor para nosotros tus hijos  Señor. Sé que Al final nos vuelves a abrazar y tu alegría es cada vez más grande, pues el que nosotros estén verdaderamente contigo, cuerpo y corazón, es tu mayor voluntad. Amén.

Muchos hemos conocido a Dios más profundamente estando perdidos. Seguimos confiando y orando, feliz día para todosss
Rossy y Alejandro
Pastoral Creciendo en el Amor



 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Lunes de la 2ª semana de Adviento



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (35,1-10):

EL desierto y el yermo se regocijarán, se alegrará la estepa y florecerá, germinará y florecerá como flor de narciso, festejará con gozo y cantos de júbilo. Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Contemplarán la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, afianzad las rodillas vacilantes; decid a los inquietos: 

«Sed fuertes, no temáis. ¡He aquí vuestro Dios! Llega el desquite, la retribución de Dios. Viene en persona y os salvará.» Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos se abrirán; entonces saltará el cojo como un ciervo, y cantará la lengua del mudo, porque han brotado aguas en el desierto y corrientes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque, el suelo sediento en manantial. En el lugar donde se echan los chacales habrá hierbas, cañas y juncos. Habrá un camino recto. Lo llamarán «Vía sacra».

Los impuros no pasarán por él. Él mismo abre el camino para que no se extravíen los inexpertos. No hay por allí leones, ni se acercarán las bestias feroces. Los liberados caminan por ella y por ella retornan los rescatados del Señor. Llegarán a Sión con cantos de júbilo: alegría sin límite en sus rostros. Los dominan el gozo y la alegría. Quedan atrás la pena y la aflicción.


Palabra de Dios


Salmo

Sal 84,9ab-10.11-12.13-14


R/. He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará.


V/. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.

V/. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.

V/. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
Y sus pasos señalarán el camino. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,17-26):

UN día, estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones.
En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Él, viendo la fe de ellos, dijo:
«Hombre, tus pecados están perdonados».
Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos:
«¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?».
Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo:
«¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa”».
Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios
El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y, llenos de temor, decían:
«Hoy hemos visto maravillas».

Palabra del Señor



Dice  PEPITO:
Porqué será que a veces Dios nos tiene que mandar un temblor de tierra para pronunciar. 
su nombre? 

Porqué sera que nos dormimos en la
iglesia.....Pero pasamos 2 horas viendo una
película? 

Porqué es tan difícil hablar de Dios...Pero
es tan fácil hablar de los demás? 

Porqué es tan fácil
ignorar los mensajes que tratan de Dios...Pero tan fácil leer los chistes de Pepito?

Porqué apenas viste el
titulo comenzaste a leer?

Porqué nos sabemos la mayoría las canciones de todos los artistas... Pero apenas algunas cristianas?

Porque las iglesias
son menos, y los bares y prostíbulos cinco veces mas?

Piénsalo!.. Vas a mandar este mensaje o lo vas a ignorar?

Piensas que se van a reír de ti ???

Recuerda :

Cuando tu tomas una BIBLIA, al diablo le da un dolor de cabeza 

Cuando la ABRES le da una crisis nerviosa: 

Y si empiezas a LEERLA se desmaya... Pero  cuando empiezas a VIVIRLA, entonces el
huye. 


Pasa este Salmo y todo te saldrá bien siempre: 

"El Señor es mi pastor nada me faltará y nada me ha de pasar". 

No lo cortes, es una petición a Dios por ti y tu familia 

Es un examen a ver quien tiene mas
seguidores; si Dios o Satanás. 

Si vas a satanás...
ciérralo

Solo haz lo siguiente;    si crees en Dios, reenvíalo  a todos tus contactos no importa su religion Y si lo rechazas recuerda que Jesús dijo: 

*Si me niegas entre la personas, te negaré
frente mi padre*
feliz semana para todosss.         
Pastoral creciendo en el Amor




domingo, 4 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Domingo 2º de Adviento - Ciclo A



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (11,1-10):

Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor. No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al violento con la vara de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será cinturón de sus lomos, y la lealtad, cinturón de sus caderas. Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará en la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país de ciencia del Señor, como las aguas colman el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 71,1-2.7-8.12-13.17

R/. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Dios mío, confía tu juicio al rey, 
tu justicia al hijo de reyes, 
para que rija a tu pueblo con justicia, 
a tus humildes con rectitud. R/.

Que en sus días florezca la justicia 
y la paz hasta que falte la luna; 
que domine de mar a mar, 
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Él librará al pobre que clamaba, 
al afligido que no tenía protector; 
él se apiadará del pobre y del indigente, 
y salvará la vida de los pobres. R/.

Que su nombre sea eterno, 
y su fama dure como el sol: 
que él sea la bendición de todos los pueblos, 
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (15,4-9):

Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza. Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, según Jesucristo, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. En una palabra, acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios. Quiero decir con esto que Cristo se hizo servidor de los judíos para probar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas hechas a los patriarcas; y, por otra parte, acoge a los gentiles para que alaben a Dios por su misericordia. Así dice la Escritura: «Te alabaré en medio de los gentiles y cantaré a tu nombre.»

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Evangelio según san Mateo (3,1-12), del domingo, 4 de diciembre de 2016
Lectura del santo evangelio según san Mateo (3,1-12):

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Éste es el que anunció el profeta Isaías, diciendo: «Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."» 
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán. 
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizará, les dijo: «¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.»

Palabra del Señor




Domingo II de Adviento: el juicio del Señor

Movido por su amor, Dios envió al mundo a su propio Hijo, para librarnos del pecado (cf. 1Jn 4,10) y convertirnos en hijos suyos (cf. Gal 4,4ss). Ante este don, la respuesta lógica debería ser la acogida agradecida y la obediencia de la fe. Pero no siempre es así. En el pasado, algunas personas rechazaron a Cristo, y en nuestros días, el fenómeno ha adquirido dimensiones extraordinarias. En el contexto del Adviento, resuenan con fuerza las palabras del Señor: «Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lc 18,8). 

No debemos olvidar que cada venida de Cristo a nuestras vidas va acompañada de un juicio. Lo recuerdan los primeros domingos de Adviento y también los últimos del Tiempo Ordinario. De hecho, el año litúrgico concluye con la solemnidad de Cristo Rey, que ha de venir para llevar a plenitud su obra. El Adviento comienza con la contemplación del mismo misterio. El final y el principio del año litúrgico coinciden en su invitación a vivir seriamente la vocación cristiana, ya que las referencias al juicio final son, antes que nada, un estímulo para la vida presente. Tenemos que entender qué significa el juicio de Jesucristo. Él no necesita pronunciarse; cada uno de nosotros, con sus elecciones, se juzga a sí mismo, tal como dice el evangelista san Juan: «Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de Él. El que cree en Él no será condenado; por el contrario, el que no cree en Él, ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios. El motivo de esta condenación está en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque hacían el mal» (Jn 3,17-19). 

Cristo es la luz del mundo, el salvador enviado por el Padre. Ante Él hay que hacer una opción: o acogemos la luz, el perdón y la vida, o permanecemos en la oscuridad, la culpa y la muerte. La propia salvación o condenación dependen de nuestra actitud ante su persona. El juicio es, al mismo tiempo, salvación para los que reciben a Cristo y condenación para quienes lo rechazan. Por lo tanto, cada uno de nosotros se juzga a sí mismo, al decidir de qué parte quiere estar. San Juan dice que, cuando Jesús vino a los suyos, «los suyos no lo recibieron; pero, a cuantos lo recibieron, les dio poder para convertirse en hijos de Dios» (Jn 1,11-12). Este es el verdadero drama del ser humano: Cristo viene a darle vida eterna, a hacerle hijo de Dios, pero no le obliga, sino que respeta su libertad. Él debe decidir y, con sus opciones, condiciona su futuro. 


En cada celebración de la Iglesia(es decir, en cada Adventus Domini) se cumplen las palabras de Jesús: «Ahora es el juicio de este mundo, ahora es arrojado fuera el príncipe de este mundo» (Jn 12,31). «Ahora» tengo que tomar decisiones, porque «ahora» se me convoca a juicio. Los que acogen la presencia salvadora de Jesús son salvados, los que la rechazan, permanecen en sus pecados. Esto me obliga a hacer una opción clara.

El cristianismo no es un movimiento más, que intenta dar una respuesta al deseo de trascendencia que arde en lo más profundo del hombre. No es una propuesta entre otras (aunque fuera considerada la más profunda y original). Si Dios mismo ha salido a nuestro encuentro y nos ha traído la salvación Jesucristo, no podemos permanecer indiferentes ante su venida. Debemos tomar decisiones, que tienen consecuencias. Por eso, los evangelios del primer domingo de Adviento (en sus tres ciclos) invitan a estar vigilantes para acoger al Señor que viene; y los del segundo (también en sus tres ciclos) transmiten el mensaje de Juan Bautista, que llama a la conversión, porque el Señor que viene es el juez del universo. 

En el evangelio del domingo pasado, Jesús advertía que, cuando venga, «los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se les viene encima» (Lc 21,26). Se refería a los que no han abandonado las obras de las tinieblas mientras han tenido oportunidad, a los que no han preparado su corazón para acogerle. A continuación, añadía, dirigiéndose a sus discípulos: «Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). Por eso, el juicio no inspira temor en los creyentes, sino confianza. La historia entera adquiere luz a partir del destino final, del cumplimiento último, hacia el que nos encaminamos y que ya podemos pregustar. 

Todo ser humano necesita de esperanzas que le mantengan en el camino. Las dos primeras semanas de Adviento anuncian la gran esperanza, la salvación definitiva que puede dar un sentido a nuestras caídas y sufrimientos, a nuestro presente, aunque a veces sea fatigoso. Algo que no podemos alcanzar por nosotros mismos, pero que Dios nos ha prometido en Cristo. Este es el motivo por el que los cristianos queremos acelerar el día final, el triunfo definitivo de Cristo, que supone nuestra liberación del pecado, del sufrimiento y de la muerte; e insistimos: «Ven, Señor».padre  Eduardo Sanz De Miguel Carmelita Descalzo. Feliz y Santo Día en el Señor. 



sábado, 3 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Sábado de la 1ª semana de Adviento




Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (30,19-21.23-26):

ESTO dice el Señor, el Santo de Israel:
«Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no tendrás que llorar, se apiadará de ti al oír tu gemido: apenas te oiga, te responderá. Aunque el Señor te diera el pan de la angustia y el agua de la opresión ya no se esconderá tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro. Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a tus espaldas que te dice: “Éste es el camino, camina por él”. Te dará lluvia para la semilla que siembras en el campo, y el grano cosechado en el campo será abundante y suculento; aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas; los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, aventado con pala y con rastrillo. En toda alta montaña, en toda colina elevada habrá canales y cauces de agua el día de la gran matanza, cuando caigan las torres. La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure las llagas de sus golpes».


Palabra de Dios


Salmo

Sal 146,1-2.3-4.5-6


R/. Dichosos los que esperan en el Señor


V/. Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R/.

V/. Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R/.

V/. Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,35–10,1.6-8):

EN aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis».

Palabra del Señor 


"su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua" (Is 26, 1-6.)... Señor derrama tu bendición cada día y guía nuestra  vida según tu voluntad. Danos disposición para escucharte y un corazón dispuesto a seguirte.

Gracias Padre porque Tú nos acompañas en todas nuestras luchas, eres nuestro escudo en la dificultad y nuestro refugio en la tormenta. Confiamos plenamente en tu amor que nunca desampara y que nunca nos  abandona. Confiamos en tu amor gratuito que guarda nuestros pasos del peligro y conduce nuestra vida a tu luz.

Glorifícate Señor y muéstrate grande en las obras de nuestras manos. Que no nos dejemos vencer por los problemas sino que cobijado en tus manos, nos sintamos sostenido con tu auxilio y protección cada día de nuestra vida. Nos sintamos sanados en el corazón y nos sintamos fortalecidos en la Fe, para seguir en pie y con el ardor de tu Espíritu en nuestro  corazón para saborear tus palabras cada día.

Con la certeza de siempre creer en tu compañía que cuida de nosotros, te pedimos desarrollar nuestro día en tu gracia, con nuevas fuerzas para no caer en las luchas y con la mirada de cumplir y llevar a feliz término todo lo que colocas en nuestras manos. Amén.

Quien confía en Dios posee decisiones firmes en su vida. Gracias SEÑOR GRACIAS.
 Seguimos confiando y orando, feliz sabado para todosss
Rossy y Alejandro
Pastoral creciendo en el Amor




viernes, 2 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Viernes de la 1ª semana de Adviento



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (29,17-24):

ESTO dice el Señor:
«Pronto, muy pronto, el Líbano se convertirá en vergel, y el vergel parecerá un bosque. Aquel día, oirán los sordos las palabras del libro; sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos. Los oprimidos volverán a alegrarse en el Señor, y los pobres se llenarán de júbilo en el Santo de Israel; porque habrá desaparecido el violento, no quedará rastro del cínico; y serán aniquilados los que traman para hacer el mal: los que condenan a un hombre con su palabra, ponen trampas al juez en el tribunal, y por una nadería violan el derecho del inocente. Por eso, el Señor, que rescató a Abrahán, dice a la casa de Jacob: “Ya no se avergonzará Jacob, ya no palidecerá su rostro, pues, cuando vean sus hijos mis acciones en medio de ellos,
santificarán mi nombre, santificarán al Santo de Jacob y temerán al Dios de Israel”. Los insensatos encontrarán la inteligencia y los que murmuraban aprenderán la enseñanza».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 26,1.4.13-14

R/. El Señor es mi luz y mi salvación. 

R/. El Señor es mi luz y mi salvación. 

V/. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

V/. Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

V/. Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,27-31):

EN aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo: «¿Creéis que puedo hacerlo?».
Contestaron:
«Sí, Señor». Entonces les tocó los ojos, diciendo: «Que os suceda conforme a vuestra fe». Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:
«¡Cuidado con que lo sepa alguien!».
Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.

Palabra del Señor



"su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua" (Is 26, 1-6.)... Señor derrama tu bendición cada día y guía nuestra  vida según tu voluntad. Danos disposición para escucharte y un corazón dispuesto a seguirte.

Gracias Padre porque Tú nos acompañas en todas nuestras luchas, eres nuestro escudo en la dificultad y nuestro refugio en la tormenta. Confiamos plenamente en tu amor que nunca desampara y que nunca nos  abandona. Confiamos en tu amor gratuito que guarda nuestros pasos del peligro y conduce nuestra vida a tu luz.

Glorifícate Señor y muéstrate grande en las obras de nuestras manos. Que no nos dejemos vencer por los problemas sino que cobijado en tus manos, nos sintamos sostenido con tu auxilio y protección cada día de nuestra vida. Nos sintamos sanados en el corazón y nos sintamos fortalecidos en la Fe, para seguir en pie y con el ardor de tu Espíritu en nuestro  corazón para saborear tus palabras cada día.

Con la certeza de siempre creer en tu compañía que cuida de nosotros, te pedimos desarrollar nuestro día en tu gracia, con nuevas fuerzas para no caer en las luchas y con la mirada de cumplir y llevar a feliz término todo lo que colocas en nuestras manos. Amén.

Quien confía en Dios posee decisiones firmes en su vida. Gracias SEÑOR GRACIAS.
 Seguimos confiando y orando, feliz fin de semana para todosss
Rossy y Alejandro
Pastoral creciendo en el Amor




Información: 
Los Esperamos...


 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Lecturas de hoy Jueves de la 1ª semana de Adviento


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (26,1-6):

AQUEL día, se cantará este canto en la tierra de Judá:
«Tenemos una ciudad fuerte, ha puesto para salvarla murallas y baluartes. Abrid las puertas para que entre un pueblo justo, que observa la lealtad; su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua. Doblegó a los habitantes de la altura, a la ciudad elevada; la abatirá, la abatirá hasta el suelo, hasta tocar el polvo. La pisarán los pies, los pies del oprimido, los pasos de los pobres».
Palabra de Dios

Salmo

Sal 117,1.8-9.19-21.25-27a

R/. Bendito el que viene en nombre del Señor

R/. Bendito el que viene en nombre del Señor.

O bien:

R/. Aleluya

V/. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los jefes. R/.

V/. Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mí salvación. R/.

V/. Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,21.24-27):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».

Palabra del Señor





"su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua" (Is 26, 1-6.)... Señor derrama tu bendición cada día y guía nuestra vida según tu voluntad. Danos disposición para escucharte y un corazón dispuesto a seguirte. 

Gracias Padre porque Tú nos acompañas en todas nuestras luchas, eres nuestro escudo en la dificultad y nuestro refugio en la tormenta. Confiamos plenamente en tu amor que nunca desampara y que nunca nos has abandonado. Confiamos en tu amor gratuito que guarda nuestros pasos del peligro y conduce nuestra vida a tu luz siempre. 

Glorifícate Señor y muéstrate grande en las obras de nuestras manos. Que no nos dejemos vencer por los problemas sino que cobijados en tus manos, nos sintamos sostenidos con tu auxilio y protección. Nos sienta sanado en el corazón y nos sienta fortalecido en la Fe, para seguir en pie y con el ardor de tu Espíritu en nuestro corazón para saborear tus palabras cada día. 

Con la certeza de creer en tu compañía que cuida de nosotros, te pedimos desarrollar nuestro día en tu gracia, con nuevas fuerzas para no caer en las luchas y con la mirada de cumplir y llevar a feliz término todo lo que colocas en nuestras manos. Amén.


Para Quienes confiamos en Dios siempre el posee decisiones firmes en nuestra vida.   Que este Diciembre que comienza este lleno de  amor, esperanza y mucha sabiduría de que vamos a recibir un año colmado de muchas bendiciones.

Seguimos confiando y orando                                                
Rossy y Alejandro
Pastoral creciendo en el Amor